Abuela Pepa. REMEDIOS CASEROS

Blanquea tus dientes de forma natural

¿A quién no le gusta tener una boca sana y una blanca sonrisa? Lo más importante para ello, es visitar a tu dentista de confianza, al menos una vez al año. Aún así, hay algunos remedios caseros que pueden ayudarte a blanquear tus dientes para que sonrías sin miedo.

Bicarbonato de sodio
Es el tratamiento casero más popular. Solo hay que mezclar una cucharadita de bicarbonato de sodio con algunas gotas de limón recién exprimido, removerlo (puede hacer algunas burbujas) y con un algodón retirar la saliva y placa de los dientes y aplicar el remedio realizando un suave cepillado. Antes de enjuagarte con abundante agua, aguanta un minuto.

Pulpa de fresas
Frota las pulpas sobre los dientes y luego enjuaga con abundante agua. Para eliminar los residuos es conveniente usar hilo dental.

Zanahoria y manzanas
Las zanahorias crudas crujientes son un limpiador natural. Masticarlas no solo ayuda en la limpieza de la placa que se almacena en los dientes, sino que ayuda a mantener el equilibrio ácido-alcalino en la boca, lo que es beneficioso para mantener a raya las bacterias bucales.
La Manzana, además de mantener un aliento fresco y limpio, ayuda en el aumento de la producción de saliva. Una manzana al día puede ayudar a eliminar las manchas de los dientes (la manzana debe ser masticada).

Naranja con hojas de laurel
Es otro remedio efectivo para blanquear los dientes. Utiliza algunas hojas secas, las cuales debes convertir en polvo, mézclalas con un poco de tu pasta dental y cepíllate los dientes con la mezcla. Repite el proceso 2 veces a la semana.

Hojas de tomillo
Sencillo y eficaz. Tritura la piel de naranja con el laurel, y cepíllate los dientes con la mezcla, después enjuágate la boca con agua.

Agua oxigenada
El agua oxigenada se puede usar como un enjuague bucal diario antes de cepillarse los dientes para blanquearlos de forma natural. Haz gárgaras con dos cucharadas de agua oxigenada en la boca durante un minuto, hasta que empiece a hacer espuma (así es como se sabe que está trabajando, ya que la espuma se forma porque el agua oxigenada se combina con las bacterias orales). Después escupe la solución, enjuágate la boca con abundante agua y cepíllate los dientes de forma normal mezclando una pizca de sal (la sal es exfoliante para los dientes mientras se cepilla). Repetir este proceso dos o tres veces por semana.

Vinagre de manzana
Se puede realizar a diario. Mezcla el vinagre de manzana con la pasta dental y cepíllate los dientes de forma habitual. Luego enjuágate con abundante agua.