Abuela Pepa. DE INTERÉS

Refrescos gaseosos. Más dañinos de lo que piensas

No es necesario relatar las marcas de los «refrescos» que podemos encontrar en el mercado, ni sus diferentes variedades; light, zero, sin cafeína... Si tomas este tipo de bebidas has de saber que no te aportan ningún beneficio nutricional (no contienen ni proteínas, ni enzimas, ni ácidos grasos esenciales, ni vitaminas, ni minerales, ni oligoelementos útiles). No te refrescan y desde luego no te hidratan, sino todo lo contrario. (Si no te quisieras leer todo el artículo, el último párrafo es un resumen de todo lo que aquí se explica)

¿Qué daños puede ocasionarte?
No son pocos los daños que pueden originarte en tu salud:
    Hipertensión arterial
    Subida de colesterol
    Diabetes
    Ablandamiento de huesos
    Erosión de los dientes
    Osteoporosis
    Envejecimiento prematuro
    Cáncer
    Obesidad
    Sobrepeso
    Enfermedades renales
    Acidez nocturna
    Dolor en la cavidad nasal
    Deshidratación
    Asma
    Alteración del metabolismo
    Alergias…
En España, los datos revelan que ha aumentado el número de patologías crónicas desde 1993 vinculados en mayor o en menor medida con la bebidas «refrescantes»: hipertensión arterial (ha pasado del 11% al 18%), colesterol alto (del 8% al 16%) y diabetes (del 4% al 7%).

¿Qué contienen?

Agua
Generalmente sin especificar su procedencia. A mí me da qué pensar.

Anhídrido carbónico
Es el gas que aportan las burbujas. Cuando un «refresco» con gas se ingiere frío la temperatura interior del cuerpo sube al menos 15º liberándose el anhídrido carbónico y acidificando el organismo lo que produce ciertas patologías. Ya está demostrado científicamente que las células cancerosas solo se desarrollan en medios ácidos.

Azúcar refinado
El exceso de azúcar aumenta la acidificación del organismo y sus niveles de insulina, lo que puede provocar sobrepeso, obesidad (especialmente en niños) diabetes, hipertensión, problemas articulares, óseos y cardiovasculares, el envejecimiento prematuro, cáncer y otras muchas patología. Una lata de Coca-Cola de 33ml contiene 8 ó 9 terrones de azúcar blanco refinado. Este azúcar acaba con las vitaminas A, C y B (especialmente agota las B1, B2 y B3).

Edulcorantes
Debido al peligro del exceso de azúcar, muchas empresas decidieron sustituirla por edulcorantes. Actualmente la Food and Drug Administration (FDA) aprueba cinco edulcorantes artificiales para uso en las bebidas refrescantes: sacarina, sucralosa, acesulfamo potásico, neotamo y aspartamo. Muchas investigaciones relacionen el aspartamo con la aparición de diabetes, trastornos emocionales, epilepsia y convulsiones, tumores cerebrales y malformaciones congénitas.

En Europa hay permitido un edulcorante, el ciclamato (E-952) que la FDA en Estados Unidos prohibió en 1970 por considerarlo «posiblemente cancerígeno».

Ácido fosfórico
Es un acidulante añadido que interfiere en la asimilación del calcio por el organismo, lo que puede llevar al ablandamiento de dientes y huesos e incluso osteoporosis. Es tan potente que los odontólogos lo utilizan para desgastar los dientes sobre los que van a realizar algún empaste.

Al igual que el azúcar, es un «ladrón» de minerales. Nos «roba» el calcio, hierro, magnesio y sodio, entre otros. En el año 2000 se publicaron los resultados de una investigación llevada por la doctora Grace Wyshak en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) en dicha investigación podía leerse: “En las adolescentes que ingieren bebidas con gas el riesgo de sufrir una fractura ósea se multiplica por tres; riesgo que es hasta 4,95 veces mayor entre las que practican algún deporte e ingieren bebidas de cola, en comparación con las que no consumen estos refrescos”.

Cafeína
Es la sustancia psicoestimulante más poderosa y adictiva. Está dentro del grupo de los alcaloides xánticos junto con la nicotina, la teína y la cocaína. La cafeína inhibe la absorción de algunos minerales y los receptores de vitamina D, también puede reducir la concentración de la vitamina C y las del grupo B.

Conclusión

Vaya por delante decir que cada uno es muy libre de comer y beber lo que considere oportuno (solo faltaría), y en las cantidades que quiera, pero es muy bueno conocer lo que le sucede a nuestro organismo y cuáles son a presente y a futuro, las consecuencias que conlleva la ingesta de ciertos alimentos o bebidas.

Las bebidas gaseosas llevan sustancias adictivas para generar mayor consumo, son perjudiciales para la salud, provocan enfermedades muy serias, deshidratan, acidifican y nos roban vitaminas y minerales.

Fuentes
DSalud Discovery
El Universal
Muy Fitness