Abuela Pepa. DE INTERÉS

Los grandes beneficios del Tai Chi que desconoces

El Tai Chi es un arte marcial milenario de relajación que reduce el estrés y la ansiedad al tiempo que mejora la flexibilidad y el equilibrio mediante movimientos basados en la Medicina Tradicional China. Canaliza la energía a través de los meridianos consiguiendo deshacer bloqueos físicos y emocionales y así conseguir la correcta circulación de la misma.

La práctica regular del Tai Chi aporta múltiples beneficios para la salud entre los que destacan:

Aporta energía
Los movimientos del Tai Chi están diseñados para prevenir o aliviar los bloqueos y permitir que la energía fluya libremente a través del cuerpo.

Calma la mente
Sus movimientos lentos y sus posturas son cuidadosamente formuladas para fortalecer el cuerpo y la mente. Las técnicas de respiración profunda ayudan a alcanzar un estado de meditación y reducen los síntomas físicos y mentales del estrés y la ansiedad.

Ayuda a reducir la tensión arterial
La unión del ejercicio aeróbico con técnicas de meditación contribuye a disminuir la tensión alta.

Alivia los dolores de cabeza y espalda e incluso el insomnio
Al estimular la circulación de la energía por todo el cuerpo, el Tai Chi puede reducir y eliminar bloqueos energéticos que causan dolores y otras enfermedades.

Fortalece los brazos y las piernas
El Tai Chi es un ejercicio físico muy eficaz. Mantiene el cuerpo en movimiento continuo lo que ayuda a endurecer brazos y piernas.

Desbloquea las articulaciones, previniendo enfermedades como la artritis
Aunque sus posturas son suaves, aumentan la movilidad y la amplitud de movimiento en los tobillos, las caderas y las rodillas.

Reduce el riesgo de caídas y lesiones
Como mejora la fuerza, la amplitud de movimiento y la orientación espacial, reduce el riesgo de caídas u otras lesiones asociadas a la debilidad y pérdida del equilibrio.

Mejora nuestro sistema respiratorio y nuestro sistema cardiovascular
La frecuencia cardíaca disminuye durante el Tai Chi, pero el flujo sanguíneo se incrementa y fortalece el sistema cardiovascular. Además, las técnicas de respiración profunda acumulan capacidad pulmonar, lo que aumenta la cantidad de oxígeno inhalado en el cuerpo y se expulsan más gases residuales.