Abuela Pepa. DE INTERÉS

Caminar adelgaza y aumenta los niveles de energía

Caminar a buen ritmo es una excelente forma de hacer ejercicio. Ayuda a ejercitar los músculos y quema calorías. Además se puede incluir poco a poco en la rutina diaria y se puede aumentar el ritmo siempre que en la medida en que nuestro cuerpo y salud nos los permita haga sentir incómodos.

En términos generales, la velocidad de marcha normal debe ser de unos 5 ó 6 kilómetros por hora para la gente más joven. Las mujeres pueden caminar a un ritmo un poco más lento en función de su altura y constitución. El ritmo para las personas mayores debería ser de 4 kilómetros por hora más o menos. Los diez beneficios más destacados son:

Fortalece el corazón

Si caminamos con regularidad reducimos el riesgo de sufrir de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, también los niveles de colesterol LDL (malo), aumentando los de HDL (colesterol bueno). Además mantenemos la presión arterial bajo control.

Reduce el riesgo de enfermedades

Caminar puede ayudarnos a reducir el riesgo de desarrollar algunos tipos de enfermedades.

Nos ayuda a mantener el peso y/o a reducirlo

Además de aumentar la masa y el tono muscular. Hay que saber que a mayor masa múscular más rápido es el metabolismo, por lo que se queman las calorías más rápidamente, incluso en reposo.

Ayuda a prevenir la demencia

Se sabe que la actividad física tiene un efecto protector sobre la función del cerebro y que el ejercicio regular reduce el riesgo de demencia en un 40%.

Ayuda en la prevención de la osteoporosis

Estimula y fortalece los huesos aumentando la densidad ósea. También ayuda a mantener la salud de las articulaciones ayudando a prevenir la artritis.

Tonifica piernas, glúteos y abdominales

Un buen paseo puede ayudar a fortalecer las piernas, y si además presta atención a la postura mientras camina, también puede tonificar los abdominales y reducir gradualmente su cintura.

Tonifica los brazos

Debes mantenerlos a un nivel cómodo, doblados a la altura del codo y moverlos hacia adelante y hacia atrás mientras caminas. Este movimiento también tonifica los brazos, los hombros y la espalda.

Aumenta los niveles de vitamina D

Los expertos coinciden en que exponer la piel al sol, con frecuencia pero sin que se queme, ayuda a producir suficiente vitamina D por lo que caminar a la luz del día, aumentará nuestros niveles de vitamina D.

Aumenta los niveles de energía

Un buen paseo es uno de los mejores energizantes naturales que tenemos, porque aumenta la circulación y el suministro de oxígeno a cada célula del cuerpo, ayudando a que se sienta más alerta y vivo. También libera la rigidez en las articulaciones y alivia la tensión muscular.

Aumenta los niveles de bienestar

Libera endorfinas al torrente sanguíneo, lo que reduce el estrés y la ansiedad.