Abuela Pepa. DE INTERÉS

Los peligros reales de las «grasas trans» ¿Qué son?

Hay que saber que el cuerpo necesita grasa para funcionar, pero grasa buena, como la del aceite de oliva extra virgen, por ejemplo, o la de algunos vegetales como el aguacate. Las grasas grasas buenas son las monoinsaturadas y poliinsaturadas porque son buenas para el corazón, el colesterol y la salud en general. Por el contrario, las «grasas trans» son bastante perjudiciales para la salud. Entre «sus virtudes» están la de aumentar los niveles de colesterol malo, reducir los del bueno, aumentar el riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares, interfieren en la salud del corazón, acné, dolor en las articulaciones, enfermedades del corazón, embolias, diabetes, agravamiento de la artritis y de la fibromialgia. En fin, que no es poco el daño que causan.

¿Qué son?

Son básicamente aceites vegetales procesados, a los que se les añade hidrógeno para que duren más tiempo. Las industrias lo usan para que los alimentos se conserven más frescos durante más tiempo, estén más ricos y paradójicamente parezcan menos grasos. Para asegurarse de qué productos las contienen, como en algunos países la legislación les permite poner en su etiquetado «cero grasas trans» si la cantidad que contiene es inferior a 0,5 grs., es necesario mirar en la lista de ingredientes y ver si aparecen las palabaras «parcialmente hidrogenado«. De ser así, es que contiene «grasas trans».

¿Qué comidas que la contienen?

– Repostería: galletas, pasteles, algunos panes, bizcochos, magdalenas, etc.
– Fritos: Nuggets de pollo, patatas fritas, tacos crujientes, etc.
– Margarina y manteca vegetal
– Comidas precocinadas, procesadas o empaquetadas: pizza congelada, palomitas para microondas, comidas congeladas, dulces, etc.
– Mezclas preparadas para repostería (tortitas, etc.)