Abuela Pepa: propiedades y beneficios de los higos

Los higos, más calcio que ninguna otra fruta

Los higos tienen un alto contenido en fibra, más que muchas otras frutas y es la más rica en calcio (sólo superada por los higos secos y los frutos secos). Aunque aquí tratemos a los higos como frutos, realmente no son considerados como tales, son infrutescencias (la flor fecundada).

Sobre todo, los higos secos son muy ricos en selenio, que actúa como antioxidante y desintoxicante del organismo. Además aportan potasio, magnesio, calcio, fósforo, sodio, hierro, zinc, manganeso y cobre y son muy ricos en vitamina A, C, del grupo B, B9 (ácido fólico) y E, y en flavonoides, que son unos componentes vegetales con propiedades para prevenir enfermedades.

BENEFICIOS Y PROPIEDADES

Aportan mucha energía
Sobretodo los higos secos. Esta energía nos va a ayudar a tener vitalidad durante todo el día. Son además, una fuente pobre de grasa y proteínas.

Tienen también un alto contenido en carbohidratos (concretamente azúcar). Esta energía es fácil de asimilar para el organismo, porque el azúcar de los higos, a diferencia de los que aportan los alimentos refinados, se absorbe gradualmente gracias a su contenido en fibra y fructosa.

Aliados en la prevención del cáncer de colon y mama
Su aporte de antioxidantes ayuda al organismo en la lucha contra los radicales libres, reduciendo de esta manera el riesgo de enfermedades degenerativas y de cáncer. De acuerdo con investigaciones recientes, el consumo de higos podría ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y de colon.

Beneficiosos para estreñimiento y hemorroides
Los higos aportan mucha fibra, la cual regula el intestino, y previene de esta menera el estreñimiento y las hemorroides. Además, la fibra ayuda a formar el bolo fecal, y ello facilita la evacuación.

Eliminan toxinas
Gracias a su contenido en fibra, potasio, selenio y flavonoides, comer higos ayuda en la eliminación de toxinas de nuestro organismo.

Huesos fuertes
El calcio junto con el fósforo que contienen los higos, mantiene el equilibrio para la formación de unos huesos fuertes.

Beneficiosos para el cerebro
Esto es debido a su contenido en fósforo y las vitaminas del grupo B, que ayudan a mantener unas correctas funciones cerebrales.

Buenos para el embarazo y lactancia
Su aporte de ácido fólico (vitamina B9), calcio y magnesio, hacen que sea un alimento muy adecuado durante el embarazo y la lactancia.

Relajante natural
El magnesio que aportan los higos, ayudan a la relajación de los músculos, incluido el músculo cardíaco, siendo un alimento muy adecuado para deportistas y personas con hipertensión, y/o enfermedades del corazón.

Cuidan nuestra piel
Y además, lo hacen desde el interior. Esto es por su contenido en vitamina A, que ayuda a mantener una piel saludable.

Beneficiosos para resfriados y heridas
El higo tiene propiedades antiinflamatorias que reducen el dolor y la inflamación. También podrían ayudar a tratar las úlceras estomacales y, si se aplica como tópico, puede ayudar a reducir inflamaciones cutáneas.

Previenen la diabetes
Pese a contener azúcares naturales, un estudio reciente demostró que aquellas personas que consumen higos con regularidad suelen tener niveles de azúcar en sangre, más controlados si los comparamos con los que no los consumen.

Este fruto, junto con sus hojas, reduce la necesidad de insulina, por ello se recomienda para personas con diabetes.

Anti-envejecimiento
Los higos nos protegen de los tóxicos y son unos grandes aliados en la lucha contra el envejecimiento. Ello es por su contenido en vitamina A, C y E y los minerales selenio y zinc. Además, comer 2 ó 3 higos al día puede reducir el problema de la degeneración macular, que afecta principalmente a los adultos de más de 60 años.

Reducen la presión arterial alta
Debido a su alto contenido de potasio, los higos se recomiendan para controlar el nivel de presión arterial alta y reducir el riesgo cardiovascular.

Fuentes:
Mejor con salud
Ecoagricultor
Botanical on-line
Alimentos saludables (Mercola)

La OMS recomienda tomar entre 3 y 5 frutas y verduras diarias. Algunas investigaciones apuntan a que la ingesta debe ser de siete, e incluso diez, pero siempre más verdura que fruta. Si te lo puedes permitir, es mejor que sean ecológicas, así evitarás pesticidas y sustancias tóxicas que suelen añadirle en su producción y transporte.
Las frutas suelen tener muchos minerales, como el potasio, por lo que si se está tomando algún medicamento o se padece alguna enfermedad relacionada, se debe consultar primero con un médico. Si se tiene intolerancia o alergia a algún tipo de fruta o sustancia que esta contenga, no se debería de comer.
Antes de realizar cualquier tipo de dieta o remedio a base frutas, verduras y/o plantas, consulte con su médico o un especialista.