Abuela Pepa: propiedades y beneficios del caki

El caki o Palosanto, la gran fruta del otoño

El caqui o palosanto es una fruta rica en vitaminas y minerales. Es conocida por ser un alimento natural propio del otoño, de hecho recibe su nombre por ser una fruta que madura en noviembre, en la festividad de «Todos los Santos». Existen diferentes variedades, caqui de China, es la variedad más cultivada, caqui americano y caqui de Japón. Destacan porque poseen muchas vitaminas (beta caroteno, provitamina A, vitamina C, vitamina B1 y B2), y minerales (como el potasio). Un estudio reciente sobre esta fruta, realizado por la unidad de Química Analítica de la Universidad de Valencia y publicado en la revista especializada Foods Chemistry, revela que aporta una ingesta adecuada diaria de calcio, hierro, magnesio y altos niveles de potasio y cobre.

BENEFICIOS Y PROPIEDADES DEL CAKI O PALOSANTO

Combaten los efectos de los radicales libres

El caqui es una fruta con mayores propiedades antioxidantes, que son una familia de compuestos vegetales capaces de neutralizar los efectos negativos de los radicales libres, causantes de enfermedades degenerativas como el cáncer, la pérdida de visión, parkinson, envejecimiento prematuro…

Sus antioxidantes se deben principalmente a las vitaminas y flavonoides (licopeno) que contienen. Parece que el licopeno reduce las probabilidades de cáncer de próstata, pulmón, estómago, vejiga y cuello de útero.

Ayuda a personas con estreñimiento y combate la diarrea

Es una fruta muy rica en agua (80%) y en fibra soluble (pectina y mucílago), lo que ayuda a personas con estreñimiento si se toman maduros. Pero si se toma en un estado de inmadurez, una pequeña cantidad de caqui puede ayudar a detener la diarrea.

Elimina el colesterol «malo»

Elimina parte del colesterol «malo» porque lo retiene en el tracto digestivo y lo expulsa a través de la heces. También es muy bueno para aquellas personas con hipertensión.

Fuentes
Botanical online
Natursan
elPeriódico

La OMS recomienda tomar entre 3 y 5 frutas y verduras diarias. Algunas investigaciones apuntan a que la ingesta debe ser de siete, e incluso diez, pero siempre más verdura que fruta. Si te lo puedes permitir, es mejor que sean ecológicas, así evitarás pesticidas y sustancias tóxicas que suelen añadirle en su producción y transporte.
Las frutas suelen tener muchos minerales, como el potasio, por lo que si se está tomando algún medicamento o se padece alguna enfermedad relacionada, se debe consultar primero con un médico. Si se tiene intolerancia o alergia a algún tipo de fruta o sustancia que esta contenga, no se debería de comer.
Antes de realizar cualquier tipo de dieta o remedio a base frutas, verduras y/o plantas, consulte con su médico o un especialista.